BIBLIOTECA

divendres, 15 de desembre de 2017

SOLDADOS DE SALMINA DE JAVIER CERCAS



  50 críticos, escritores y libreros de ambos lados del Atlántico eligen los hitos del último cuarto de siglo Y UNA DE ELLAS ES...


Soldados de Salamina (2001) Recuerdo a Carlos Castilla del Pino comentar, a los pocos días de publicarse la novela: “Este libro será un best seller”. Y, efectivamente, lo fue: un millón de ejemplares vendidos da mucho que pensar. ¿Por qué? Porque Javier Cercas inauguraba una nueva forma de novelar la guerra civil española no solo ahondando en la humanidad sufriente de los soldados, de uno y otro bando, que no tuvieron a nadie que los recordara después de muertos, sino construyendo su relato como una búsqueda de la verdad, prescindiendo de los apriorismos ideológicos. Un soldado republicano pudo matar a un militar fascista, pero no lo hizo. Cercas, a ese soldado que tiene un gesto de piedad lo erige en héroe. Y los lectores hicieron lo mismo. / ANNA CABALLÉ

KAFKA DE REINER STACH


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Todos los elogios que se prodiguen a esta biografía inigualable se quedarán cortos. El Nobel Imre Kertész dijo de ella que es “lo máximo que se ha conseguido en este género, justo una novela”. ¿Novela? Aún mejor, puesto que aquí no cabe la ficción. Stach dedicó 18 años a empaparse de Kafka, a explorar su mundo y conocerlo tan bien como si él mismo hubiera estado allí. Narra lo que realmente descubrió con un ágil estilo literario y con eficaz perspicacia psicológica, por eso la visión que transmite de Kafka es fresca y humana; muy alejada de interpretaciones académicas. Hay un antes y un después de esta inmensa obra que da nueva vida al escritor más singular del siglo XX. Por LUIS FERNANDO MORENO CLAROS

dijous, 23 de novembre de 2017

PROTEO Y JORGE LUIS BORGES, QUÉ BÁRBARO




Proteo


Antes que los remeros de Odiseo
fatigaran el mar color de vino
las inasibles formas adivino
de aquel dios cuyo nombre fue Proteo.
Pastor de los rebaños de los mares
y poseedor del don de profecía,
prefería ocultar lo que sabía
y entretejer oráculos dispares.
Urgido por las gentes asumía
la forma de un león o de una hoguera
o de árbol que da sombra a la ribera
o de agua que en el agua se perdía.
De Proteo el egipcio no te asombres,
tú, que eres uno y eres muchos hombres.


Otra versión de Proteo


Habitador de arenas recelosas,
mitad dios y mitad bestia marina,
ignoró la memoria, que se inclina
sobre el ayer y las perdidas cosas.
Otro tormento padeció Proteo
no menos cruel, saber lo que ya encierra
el porvenir: la puerta que se cierra
para siempre, el troyano y el aqueo.
Atrapado, asumía la inasible
forma del huracán o de la hoguera
o del tigre de oro o la pantera
o de agua que en el agua es invisible.
Tú también estás hecho de inconstantes
ayeres y mañanas. Mientras, antes…

divendres, 17 de novembre de 2017

UNA HISTORIA DE LIBROS II





 DEL LIBRO EL CÓDIGO ARQUÍMEDES DE NETZ Y NOEL
 Nicetas Acominato, hermano del arzobispo de Atenas, estaba en el lugar preciso para presenciar la mayor calamidad ocurrida nunca al mundo del saber. En abril de 1204, los soldados cristianos asignados a la misión de liberar Jerusalén se detuvieron antes de llegar a su destino para saquear Constantinopla, la ciudad más rica de Europa. Nicetas ofreció su testimonio de la masacre. El suntuoso tesoro de la gran iglesia de Hagia Sophia (Divina Sabiduría) fue dividido en pequeñas porciones y distribuido entre los soldados. Hasta las mulas entraron al mismísimo santuario de la iglesia para acarrear el botín. Una meretriz, hábil hechicera y envenenadora, tomó asiento en el trono del patriarca, sobre el que danzó y entonó una canción obscena. Los soldados capturaron y violaron a las monjas que estaban consagradas a Dios. «Oh, Dios inmortal —se lamentó Nicetas—, cuán grandes eran las aflicciones de los hombres.» Las obscenas realidades de la guerra medieval cayeron sobre Constantinopla, causando así la ruina del centro de un gran imperio. La ciudad saqueada tenía más libros que pobladores. Ésta era la primera vez que Constantinopla sufría un saqueo en sus 874 años de vida, desde que Constantino el Grande, emperador de Roma, la fundara en el año 330 d. C. Sus habitantes aún se consideraban romanos y la ciudad mantenía los tesoros literarios de la Antigüedad como su herencia. Entre estos tesoros se encontraban algunos tratados del mejor matemático del mundo antiguo, uno de los más grandes pensadores que hayan existido nunca. Determinó el valor aproximado de pi, desarrolló la teoría de los centros de gravedad y se anticipó en el desarrollo del cálculo integral mil ochocientos años antes que Newton y Leibniz. Su nombre era Arquímedes. A diferencia de los miles de libros que fueron destruidos durante el saqueo de la ciudad, tres libros que contenían escritos de Arquímedes sobrevivieron. De estos libros, el primero en desaparecer fue el códice B: la última vez que se supo de él, en el año 1311, estaba en la biblioteca papal de Viterbo, al norte de Roma. El siguiente en esfumarse fue el códice A, visto por última vez en la biblioteca de un humanista italiano, en 1564. Aunque maestros del Renacimiento tales como Leonardo da Vinci y Galileo conocieron las obras de Arquímedes a través de copias de estos libros, ni Leonardo ni Galileo, Newton o Leibniz supieron de la existencia del tercer libro. Este último contenía dos extraordinarios textos escritos por Arquímedes que no figuraban en los códices A o B. Al compararlos con estos escritos, las matemáticas de Leonardo parecen un juego de niños. Ochocientos años después del saqueo de Constantinopla este tercer libro, el códice de Arquímedes  conocido técnicamente como códice C— apareció en escena. Ésta es la verdadera y asombrosa historia de este libro y de los escritos incluidos en él. Esta historia revela cómo estos textos sobrevivieron al paso de los siglos, cómo fueron descubiertos, cómo volvieron a desaparecer y cómo, finalmente, encontraron un paladín. También es la historia de la paciente conservación, la tecnología de vanguardia y la dedicada erudición que volvieron a traer a la luz a estos escritos que habían sido borrados. Cuando comenzaron sus tareas en 1999, los miembros del equipo que trabajaron sobre el libro no tenían mucha idea de lo que descubrirían. Al finalizar su labor habían descubierto escritos completamente nuevos del mundo antiguo, cambiando así la historia de la ciencia. 

divendres, 10 de novembre de 2017

ANDREA MARCOLONGO, LA LENGUA DE LOS DIOSES. LA VANGUARDIA


 [ ESTE LIBRO ESTÁ A DISPOSICIÓN DE LOS ALUMNOS EN LA BIBLIOTECA DEL INSTITUTO]

 

 


La investigadora Andrea Marcolongo publica 'La lengua de los dioses. Nueve razones para amar el griego' (Taurus) en la que busca arrojar luz sobre cómo se hablaba en la Grecia de Platón o Sócrates con una lengua que, "como todas, es política", aunque matizando este concepto.
"Es un concepto de política que se confunde hoy en día con la administración, pero con los griegos tenía que ver con los seres humanos, una visión del mundo. Y la lengua dice muchísimo de nosotros, cualquier palabra que utilicemos dice mucho mas de civilización que cualquier otra cosa", ha explicado en una entrevista con Europa Press.
No obstante, Marcolongo ha recordado lo que pasó con el griego clásico tras la expansión del imperio de Alejandro Magno. "Era un imperio que iba de Europa a Asia y todos tenían que hablar griego, lo que dividió a los pueblos, que solo podían utilizar sus idiomas en casa. De ahí que crea que primero son los seres humanos y luego las lenguas, y no al revés", ha defendido.
Sin querer pronunciarse sobre la relación entre Cataluña y España, sí ha comparado la "cuestión lingüística" con la Grecia clásica. "Siempre se ha creído que el griego que hablaba Platón era una sola lengua, y no es así, porque había muchos dialectos en realidad. Daba igual si vivías en Atenas y hablabas ático o si vivías en Lesbos y hablabas eólico: era un conjunto de lenguas unidas por el sentimiento de nacionalidad griega", ha apuntado.
BEST SELLER EN ITALIA
'La lengua de los dioses' se ha convertido en la sorpresa editorial en Italia un año después de su publicación --donde ha alcanzado los 150.000 ejemplares--. Marcolongo reconoce lo "increíble" que resulta que una joven de 29 años haya conseguido "poner de moda" una lengua que muchos dan por muerta.
"No es un libro sobre Grecia, ni un manual ni una demostración de erudición. Simplemente, es una obra que tiene muchas partes de mi vida, de alguien que ha dedicado una parte importante a estudiar el griego clásico, que no sacaba buenas notas muchas veces y que, después de quince años, no había entendido muchas cosas", ha señalado.
Entre esas cosas, conceptos como el género dual --"que no solo habla de dos personas, sino de una pareja o incluso de la maternidad", ha explicado-- o el paso del tiempo, que para los griegos no era importante en cuanto al pasado, sino a las consecuencias que tiene ese pasado.
DESMITIFICAR A LOS GRIEGOS
No obstante, uno de los principales objetivos de este libro también ha sido el de "desmitificar" a la sociedad griega. "Quería bajarlos del pedestal y decir por ejemplo que sí, que la palabra democracia es griega, pero que entonces solo votaban 200 personas y no era un sufragio universal", ha aseverado.
"Yo soy mujer y, si hubiera nacido en Atenas, habría tenido varias posibilidades: ser esclava, prostituta o estar en casa encerrada desde los 14 años para ser madre. Siempre hemos idealizado a los griegos y yo intento reducir esa distancia y quitar esa pátina de perfección", ha matizado.
De cualquier manera, Marcolongo también habla de las aportaciones de esta civilización, como esos libros que considera incluso 'mainstream', 'La Ilíada' y 'La Odisea'. "Todo lo que hay que saber de los seres humanos está ahí: el amor, la guerra, la adolescencia... En cualquier caso, los griegos no lo leyeron por eso, sino porque tenía un valor político: antes de Homero, nadie había definido la diferencia entre ser griego y ser bárbaro", ha concluido.

MICROCUENTO DE NUESTRO QUERIDO COMPAÑERO Y SIN EMBARGO AMIGO EDUARD ORTELLS





En el mismo momento en que la vio salir sintió que aquel octubre había valido la pena. Bajó la cabeza, entrecerró los ojos y recordó su perfume. Fue el último recuerdo doloroso, el final de una aventura fugaz que quedará por siempre anudada en la boca de su estómago