BIBLIOTECA

dimecres, 5 d’abril de 2017

MARLON BRANDO / MARCO ANTONIO EN LA PELÍCULA DE MANKIEWICZ

                  





Shakespeare pone en boca de Marco Antonio y sobre el cadaver de Julio César, un discurso memorable que Marlon Brando dejó para la historia del cine.

dimecres, 29 de març de 2017

LOS IDUS DE MARZO DE THORNTON WILDER


En su inolvidable novela Los Idus de Marzo, que termina con un extracto de la biografía escrita por Suetonio, donde se narra el asesinato de Julio César en el senado romano un quince de marzo a manos de unos conjurados republicanos, Thornton Wilder va tramando los hilos de la traición a partir de un vaticinio equívoco y desconcertante que aparece al comienzo del libro. Sin embargo, leído al final de la novela, resulta que esconde casi todas las claves ocultas del intrincado drama que culminará en el magnicidio.
He vuelto sobre estas páginas porque estamos próximos a los idus de marzo y, aunque no soy dado a los fetichismos del calendario, desde hace algún tiempo estos días radiantes que marcan el final del invierno, me recuerdan una traición.
Aunque las conjuras varían (lo mismo que los conjurados y los traidores), resulta sorprendente comprobar que todas las traiciones son la misma traición. Hay muchas maneras de tramar y de ejecutar una traición pero el crimen es siempre el mismo crimen. Su relevancia, por decirlo así; o sea la diferencia entre una traición y otra, a veces está en el dolor que produce ser traicionado, que según los casos puede ser muy intenso y desgarrador y otras veces puede que no pase de la decepción. En cualquier caso, algunas traiciones se hacen inolvidables cuando reconstruyes la necesaria conjura que las precede, porque las traiciones, como en la novela de Wilder, siempre están prefiguradas o fraguadas o escritas. El traidor siempre había estado allí.
MONEDA COMMEMORATIVA DE LA MUERTE DE CÉSAR, ACUÑADA POR EL PROPIO BRUTO, QUE CUENTA CON LA FECHA ( EID·MAR = IDUS DE MARZO), DOS CUCHILLOS Y EL GORRO QUE LLEVABAN LOS ESCLAVOS QUE DEJABAN DE SERLO, EL GORRO DE LA LIBERTAD, COMO SI MATAR A CÉSAR FUERA EL PRINCIPIO DE LA LIBERTAD

dimecres, 22 de març de 2017

JAVIER CERCAS, EL MONARCA DE LAS SOMBRAS


En una entrevista de Antonio Lucas, El Mundo, Cultura:
«Además de contar esta historia de mi tío abuelo, doy cuenta también del proceso de confección de la novela, de su making off», dice el autor. Esta historia me acompaña desde que tengo uso de razón, aunque más por lo que de ella se ha tapado o callado que por lo que sabíamos en mi casa. Tiene algo de fundacional porque es un regreso a mis orígenes, a lo que desconocía. Y según iba entrando no podía evitar una inquietud a encontrarme con cosas que no quisiera saber. Aun así, tuve claro que tenía que recuperar y entender el pasado más vergonzoso de mi familia. Y eso es lo que hago en El monarca de las sombras. Aunque este libro no habla sólo del pasado, sino de la tiranía del presente, esa ilusión creada en buena parte por los medios de comunicación». Porque, según Cercas, el pasado es una dimensión del presente. Una modulación necesaria de la memoria. Y por ahí avanza.
Para llegar a ese norte magnético, el escritor se sujeta exactamente en la memoria de los otros, en los recuerdos que aún quedan de alguien que no dejó más rastro que eso: recuerdos. Los de su madre, algunos colegas vinculados al pueblo, historiadores y de algún superviviente cercano que conocieron a Manuel Mena, aquel muchacho arrasado por una guerra que también dejó sin una parte de luz a la familia. «Es cierto que la realidad está en todo lo que aquí cuento, aunque a diferencia de las dos novelas anteriores, hay en este caso un 5% de ficción. No más de un 5%, pero eso ya lo impregna todo de ficción». Y, a la vez, entre realidad y sospechas, El monarca de las sombras es una forma de entender la verdad de los suyos para asumir mejor tantas cosas aún no dichas, aunque sean errores. «Porque la historia también se equivoca», ataja el autor.
Pinta tu aldea y pintarás el mundo, dejó dicho Tólstoi. Eso es lo que propone aquí Javier Cercas.

Ninguna familia escapa a su herencia.
Sobre los vencedores y los vencidos, y los secretos que todos callamos.
Esta es la novela que Javier Cercas se había estado preparando para escribir desde que quiso ser novelista.
O desde antes.
El monarca de las sombras narra la búsqueda del rastro perdido de un muchacho casi anónimo que peleó por una causa injusta y murió en el lado equivocado de la historia. Se llamaba Manuel Mena y en 1936, al estallar la guerra civil, se incorporó al ejército de Franco; dos años después murió combatiendo en la batalla del Ebro, y durante décadas se convirtió en el héroe oficial de su familia. Era tío abuelo de Javier Cercas, quien siempre se negó a indagar en su historia, hasta que se sintió obligado a hacerlo.
El resultado de esa indagación es una novela absorbente, pletórica de acción, de humor y de emoción, que nos enfrenta a algunos de los temas esenciales de la narrativa de Cercas: la naturaleza radiante, poliédrica y misteriosa del heroísmo, la terca pervivencia de los muertos y la dificultad de hacerse cargo del pasado más incómodo.
Exploración a la vez local y universal, personal y colectiva, novela belicosamente antibelicista, El monarca de las sombras da una vuelta de tuerca inesperada y deslumbrante a la pregunta sobre la herencia de la guerra que Cercas abrió años atrás con Soldados de Salamina.

dimecres, 15 de març de 2017

A MARGALIDA DE JOAN ISAAC




Vas marxar no sé on.
Ni els cims ni les aus
no et saben les passes.
Vas volar sens dir res
deixant-nos només
el cant del teu riure.
No sé on ets, Margalida,
però el cant, si t'arriba,
pren-lo com un bes.
Crida el nom
del teu amant,
bandera negra al cor.
I potser no sabràs
que el seu cos sovint
ens creix a les venes
en llegir el seu gest
escrit per parets
que ploren la història.
I que amb aquesta cançó
reneixi el seu crit
per camps, mars i boscos,
i que sigui el seu nom
com l'ombra fidel
que és nostra tothora.

dimecres, 1 de març de 2017

PABLO GENOVÉS, MI AMIGO

Mi amigo Pablo Genovés es estos dias noticia porque resulta que es el primer artista español que expone en la catedral de San Pablo de Londres. La verdad es que le viene al pelo esto de San Pablo, aunque poco o más bien nada tiene que ver mi amigo con santos y dioses. Digo lo del pelo porque el formato de sus obras a mi modo de entender requiere de ámbitos grandiosos, de edificios como los reflejados en sus obras, casi palaciegos. Para mi, como para todos los amigos, que se cuentan a cientos, ver a Pablo triunfar no solo me da alegría sino que además me da orgullo, orgulloso del cariño que nos tenemos desde jóvenes. Vaya desde aquí un abrazo grandioso para él.

Reproduzco el artículo de EL PAÍS de ayer:

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/02/28/actualidad/1488306928_856697.html


El discurso artístico de Pablo Genovés (Madrid, 1959) parece haber encontrado un acomodo perfecto en la imponente nave de la catedral de San Pablo, en Londres. Algo que el propio Genovés, defensor del papel del subconsciente en la creación y de que el discurso del artista sea siempre a posteriori, parece estar descubriendo esta mañana de martes, apenas media hora después de que sus piezas hayan sido colgadas, mientras pasea entre ellas con EL PAÍS.
“Hay quien tiende a racionalizar el arte, particularmente en la tradición anglosajona. Pero yo creo en el subconsciente y en la capacidad que tiene de sorprender a todos, incluido al propio artista”, explica.
Genovés ha sido invitado por el comité artístico de la gran catedral anglicana a realizar una obra específica para esta joya del neoclasicismo, un privilegio que han tenido con anterioridad creadores como Bill Viola, Antony Gromley o Yoko Ono, y que recae ahora por primera vez en un creador español. Los tres mil visitantes que recibe San Pablo cada mañana podrán ver, desde este miércoles y por una duración indefinida, las cinco piezas de Genovés inspiradas, como exigía el programa, por el cambio climático. Un tema que el propio Genovés decidió incorporar a su obra, explica, estando en Berlín hace casi diez años.


Una mirada más detenida revela en cada una de las piezas las obsesiones del artista. La mezcla de lo real, lo falso y lo imaginado. “Siempre utilizo elementos apropiados, fotografías que encuentro en chamarileros, por ejemplo”, explica. “Pero me ha costado encontrar material antiguo del interior de San Pablo. Encontré dos fotografías de los años 20, pero eran parciales. Tuve que completarlas con fotografías que realicé yo, analógicas como aquellas y tomadas desde el mismo punto desde el que aquellas estaban tomadas”.
La intervención consiste en cuatro fotomontajes en blanco y negro de gran formato del interior de la propia catedral, colgados de los pilares de la arcada que separa la gran nave de los pasillos. En tres de ellas, una masa de agua embravecida inunda el interior del templo y, en la cuarta, una nube amenaza lluvia desde lo alto de la cúpula.
Ensambladas digitalmente, el tránsito de una foto a otra es imperceptible, pero el observador apreciará que una parte de la nave tiene luz eléctrica y, sin embargo, en otra parte todavía no se habían construido añadidos modernos de madera. “Así es la historia, parte real y parte interpretada”, explica Genovés. “Documentos reales, documentos falsos y documentos imaginados, como el agua en mis fotos. Es lo que pasa con el cambio climático, que lo notas y parece que no te lo acabas de creer”.

Genovés defiende que el arte tiene el deber de concienciar sobre los problemas del mundo. “Los artistas somos raros, no nos acabamos de adaptar al mundo, pero tenemos unas antenas y todo lo anticipamos”, explica. “Llega una crisis económica y donde primero se nota es en el arte. Los artistas catalizamos en el subconsciente lo que la sociedad está viviendo”.
Pero la obra, explica Genovés, alcanza incluso más allá de las paredes de la catedral. “Al otro lado de esa puerta esta el río”, recuerda el artista. “Hay unas compuertas que regulan su caudal. Históricamente se abrían una vez al año, en emergencias. Los últimos años se han llegado a activar tres veces al mes. Es el nivel del río como testigo de los cambios en la naturaleza provocados por el ser humano. Y el edificio como símbolo de la espiritualidad y la cultura humanas. Esa contraposición está siempre en mi trabajo”.
Se considera un privilegiado por poder exponer fuera. "En España los políticos van a lograr que desaparezca el arte, tanto la derecha como la izquierda”, opina. “Todos tienen la idea de que no es importante. Al subir el IVA han provocado que vuelva el dinero negro a la cultura, que ya estaba erradicado. Artistas consagrados están apuradísimos, salir fuera es lo único que nos queda, igual que sucedió a los ingenieros. No hay una nueva generación. No puede haber más miopía que lo que se ha hecho con la cultura en España. Todos los partidos, incluido Podemos. Y una izquierda sin ideas culturales no tiene futuro”.