BIBLIOTECA

divendres, 9 de maig de 2014

ANDREA CAMILLERI, UN JOVEN DE 89 AÑOS

Escritor, director teatral y guionista italiano. Nació en Porto Empedocles (Sicilia). Camilleri se inició con una serie de montajes de obras de Luigi Pirandello, Eugène Ionesco, T. S. Eliot y Samuel Beckett para el teatro y con producciones policiacas para la televisión, como las de las aventuras del teniente Sheridan o las del comisario Maigret, que se hicieron muy populares en Italia. En 1978 publicó El curso de las cosas, la primera de una serie de novelas históricas ambientadas en la Sicilia del siglo XIX, que incluye también Un hilo de humo (1980), La strada dimenticata (1984), Il birraio di Preston (1995), La concesión del teléfono (1999) y La desaparición del Patò (2000). Il re di Girgenti (2001) está ambientada en la Sicilia de comienzos del siglo XVIII y se inspira en un episodio histórico: el autonombramiento de un campesino de Agrigento como rey de la ciudad, proclamada durante seis días reino independiente. El éxito le llegó con Un mes con Montalbano (1998), selección de cuentos que se inscribe dentro de un ciclo de novelas policiacas centrado en la figura del comisario Salvo Montalbano. La estructura policiaca de estos relatos es más bien un pretexto del autor para ofrecer, con un léxico rico en dialectalismos, un vívido retrato de la sociedad siciliana. Entre los otros títulos de este ciclo sobresalen La forma del agua (1994), El perro de terracota (1996), El ladrón de meriendas (1996), La voz del violín (1997), Gli arancini di Montalbano (1999), La excursión a Tindari (2000) y La paura di Montalbano (2002). 


La muerte de Amalia Sacerdote (fragmento)

" Hacia las tres de la mañana Giuditta cogió el sueño, agotada. Michele permaneció con los ojos abiertos. Habían ido a comer a una taberna donde no les conocía nadie, luego dieron un largo paseo abrazados, volvieron a casa y siguieron haciendo el amor. Ahora se sentía con la cabeza vacía. Al contrario; no, no la tenía vacía porque había una frase que le rondaba por la cabeza desde el momento en que Giuditta se la había dicho a Agnese, su amiga del alma y cómplice. «Descuelga el teléfono y apaga el móvil, como de costumbre.» ¿Por qué «como de costumbre»? Él sólo había conseguido pasar cuatro noches con Giuditta desde el comienzo de su historia y nunca había sido necesaria la ayuda de Agnese (¡ni su maestría para contar embustes!). Cuando se había presentado la ocasión de ir a casa de su padre en las Madonie, nunca habían pasado allí toda la noche, y como máximo a las cinco de la mañana debía coger la carretera hacia Palermo.
Y entonces, ¿a qué «costumbre» se refería Giuditta? Era una «costumbre» que no le concernía. Una costumbre que descubría el hábito de Giuditta de pasar la noche fuera de casa apoyándose en Agnese, que le cubría las espaldas. Fue entonces cuando recordó lo que le había contado Cate, lo mismo que Giuditta había negado con tanta naturalidad. Probablemente era verdad la historia de que tenía otro amante. A quien quizá no viera con la misma frecuencia con que lo veía a él. No estaba en vela por celos, sino por asombro. No había tenido muchas mujeres. Tres o cuatro antes de Giulia, a la cual había sido fidelísimo, y ahora Giuditta.
¿Cómo podía una mujer entregársele con tanta pasión, pareciendo siempre hambrienta, y luego esa misma noche entregarse a su marido, y pasar la noche siguiente con un tercero? Ser posible, claro que era posible, pero de todos le asombraba. El hecho era que ella, al decir «como de costumbre», se había traicionado. Se le había escapado.
"

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

CONTINUA AQUESTA HISTÒRIA